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Entrevista: El discurso del odio


Entrevista de Cristina Ortega Gim茅nez para Radio UMH el 7 de marzo de 2018

El discurso del odio es un pensamiento que rompe la posibilidad de di谩logo y de entendimiento con el otro, porque le niega a ese otro la posibilidad de existir.

 

Vacuna contra el odio鈹 Cristina: En una columna que escrib铆a en su blog en 2015 afirmaba que en 茅poca electoral los discursos que pronuncian los candidatos impiden el silencio. Y cito textualmente sus palabras: 鈥淯n silencio que, todos sabemos, nos permite pensar en libertad. S贸lo en silencio se puede pensar en libertad. Y los discursos electorales con su exceso de palabras provocan ruido. Un ruido que niega la reflexi贸n鈥, 驴cree que este exceso de 鈥渞uido鈥 en los discursos pol铆ticos es uno de los factores que ha propiciado un aumento del discurso del odio en los 煤ltimos tiempos?

鈹 AM Nogu茅s: S铆, sin duda. Pero el ruido no solo propicia el aumento del discurso del odio, sino que quebranta cualquier cosa que requiera de silencio para llevarse a cabo鈥 Cosas tan necesarias como la sensatez, el di谩logo, el buen juicio, la reflexi贸n o la honestidad se ven perjudicados por la existencia de ruido. Mira, hay un precioso libro que deber铆a ser de obligada lectura鈥 seguro que lo conoces. Se trata de El arte de callar, del Abate Dinouart, un cl茅rigo franc茅s ilustrado que tras una vida 鈹al parecer bastante libertina鈹vino a decir que el ruido impide escuchar la melod铆a, distorsiona las palabras, tergiversa los mensajes, e impide la elaboraci贸n de discursos coherentes.

Claro est谩, si no podemos escuchar la melod铆a, si se distorsionan las palabras, si se tergiversan los mensajes y si se impiden la coherencia, entonces se priva a la raz贸n de su funci贸n principal que no es otra que propiciar el entendimiento. Cierto es que hay otras formas de inteligencia y de entendimiento que no requieren de la raz贸n. Sin embargo, soy de los que piensan que la verdad no existe hasta que la hemos acordado entre todos y que ese acuerdo sobre qu茅 es verdad, solo se puede alcanzar a trav茅s de la comunicaci贸n, de la palabra. Este es un principio b谩sico para entender el derecho a convivir en un mundo plural.

En este sentido, 驴qu茅 responsabilidad cree que tienen los medios de comunicaci贸n en la propagaci贸n del discurso del odio?

鈹 Ufff鈥 podr铆a zafarme de la pregunta pidi茅ndote que me definieras a qu茅 te refieres cuando dices medios de comunicaci贸n; pero como imagino que te refieres a los medios de comunicaci贸n tradicionales (prensa, radio y televisi贸n), para no decir que tienen ‘toda’ la responsabilidad y conseguir que alguien me acuse de estar generalizando, pues utilizar茅 un adverbio para matizar algo la respuesta y dir茅 que tienen solo 隆much铆sima responsabilidad! Pero claro, es que la pregunta formulada en estos t茅rminos suele llevar a equ铆voco, y es importante que subrayemos esto. Porque cuando se habla de la responsabilidad de los medios de comunicaci贸n en el tema del ruido medi谩tico, los ciudadanos de a pie como yo pensamos r谩pidamente en que nos estamos refiriendo a la responsabilidad de los profesionales de la informaci贸n. Y no creo que haya nada m谩s lejos de la realidad que eso. No es para nada responsabilidad de los profesionales que trabajan y que se est谩n ganando un sueldo con el que, a veces, sobrevivir, sino de los due帽os de esos medios de comunicaci贸n.

Todos sabemos que casi la totalidad de los profesionales de la informaci贸n son trabajadores por cuenta ajena, es decir, asalariados que a duras penas tienen la posibilidad de contradecir la l铆nea editorial del medio para el que trabajan. Los hay, pero poca gente suele tener el valor para morder la mano que le da de comer y los periodistas no van a ser menos. S铆 es cierto que, afortunadamente, hay propuestas de medios de informaci贸n alternativos, que son financiados por sus socios, pero su impacto social es 鈥揾oy por hoy y me temo que por mucho tiempo m谩s鈥攂astante anecd贸tico, porque no pueden competir con los grandes conglomerados de comunicaci贸n y que ocupan todo el espectro pol铆tico: sin ir m谩s lejos ah铆 tienes a Antena3 y a la Sexta respondiendo de sus resultados ante los mismos accionistas.

Pero a esto, adem谩s, tenemos que a帽adir que hoy, con las tecnolog铆as de la informaci贸n y la democratizaci贸n absoluta del acceso a las redes, cualquiera puede convertirse en un profesional de la informaci贸n. Porque, como ya no hay monopolio en qui茅n detenta la Verdad y la producci贸n de esta Verdad se ha fracturado en part铆culas infinitesimales, y tampoco est谩 claro qu茅 o qui茅n legitima para poder informar, pues la crisis est谩 asegurada. Vamos, de hecho, hay afamados profesionales de la informaci贸n que no tienen el t铆tulo universitario y se llaman a s铆 mismos 鈥榩eriodistas鈥. Aunque esta es otra cuesti贸n en la que, por el respeto debido a mis compa帽eros de Departamento, no quisiera entrar.

El hate speech presenta numerosas acepciones y no parece haber unanimidad a la hora de definirlo. Como especialista en el an谩lisis de discurso, 驴c贸mo lo definir铆a usted?

鈹 隆Ay, cu谩nto os gustan los anglicismos a los periodistas! No es tu caso ahora, pero siempre que escucho a alg煤n informador o tertuliano utilizar alg煤n anglicismo tengo la impresi贸n de que lo hace porque no tiene nada mejor que decir.
Porque claro, lo que pasa es que al denominarlos con un t茅rmino en otro idioma; un idioma con el que adem谩s nos resulta m谩s dif铆cil pensar y discernir, lo percibimos como extra帽o y lo dotamos de una nueva naturaleza, de una nueva entidad y, por tanto, al ser algo nuevo, pues nos vemos obligados a tener que definirlo. De hecho, por qu茅 hablamos de fake news cuando son simple y llanamente mentiras o patra帽as.

Pero claro, al creer que es algo nuevo, ya podemos permitirnos perder el tiempo en discutir sobre su contenido, lo que nos exime de la obligaci贸n de analizar y, por tanto, del esfuerzo intelectual que este an谩lisis requiere. De hecho, f铆jate que nadie se preocupa por definir qu茅 es la mentira o el odio, pero el hablar de fake news o hate speech se rellenan cientos de horas de programaci贸n. Porque no nos llamemos a enga帽o, cualquiera con unas m铆nimas dotes de charlat谩n puede ganarse muy bien la vida hablando sobre vaguedades recorriendo los medios de comunicaci贸n que, patrocinadores mediante, solo est谩n interesados en entretener a la audiencia un rato mientras engordan sus cuentas de resultados gracias a los anunciantes. 驴Por qu茅 si no se le presta tanta atenci贸n a Vox y no al Pacma? 驴A qu茅 l贸gica sino a la del puro y simple espect谩culo responde que se quiera hacer un debate a cinco cuando en las 煤ltimas elecciones generales el Pacma sac贸 much铆simos m谩s votos que Vox en el conjunto de Espa帽a? Por esta raz贸n, hace a帽os que decid铆 no gastar mi energ铆a definiendo abstracciones y me centro m谩s en la intenci贸n que busca el hablante y en las consecuencias que el uso de estos abstractos produce.

Dicho lo cual y desde esta perspectiva, te dir铆a que el odio es lo que impide el amor. Y lo impide en cualquiera de sus manifestaciones: desde la m谩s m铆nima empat铆a por el pr贸jimo hasta ese amor que se desborda gratis y sin esperar nada a cambio. Si eso es el odio, podr铆a atreverme a definir al discurso del odio como鈥 aquel pensamiento que rompe la posibilidad de di谩logo y de entendimiento con el otro, porque le niega a ese otro la posibilidad de existir.

Porque el odio lo que hace es negar la posibilidad de existir a cualquier cosa no sea yo, es decir, a cualquier cosa que sea distinto a m铆 o de con lo que yo me identifico. El discurso del odio es egoc茅ntrico, es鈥 ultranacionalista鈥 鈹si estamos hablando de un grupo鈹 porque le niega su posibilidad (隆del derecho a la existencia ni hablamos!), sino tan siquiera la posibilidad de que existan otras identidades distintas a la m铆a. Odia quien grita: 隆Ojal谩 no existieses! No s茅 si me explico.

As铆 las cosas, el discurso del odio ser铆a pues casi una variante enfermiza del solipsismo. S铆, el discurso del odio ser铆a un tipo de esquizofrenia muy aguda, que afirma que solo yo puedo existir 隆y lo peor de todo! que la realidad solo es comprensible a trav茅s de m铆 y yo soy la 煤nica fuente de verdad: solus ipse鈥 solo yo.

Por lo cual, cuando se priva al otro de la posibilidad de existencia 鈹de ah铆 a la exterminaci贸n hay un paso鈹 no te digo ya nada de privarle no solo de la raz贸n, sino de la capacidad de entendimiento. El discurso del odio es pues una forma de razonar 鈹con miles de comillas este razonar鈹 que nos lleva a una terrible conclusi贸n: si el otro no tiene capacidad de entendimiento es imposible el di谩logo con 茅l. De ah铆 que el discurso del odio se mueva no en la esfera de la raz贸n sino en el de la emoci贸n, que siempre es m谩s f谩cil de manejar porque requiere menos esfuerzo.

Pero te digo m谩s, lo peor no es que los individuos que padecen este tipo de鈥 digamos鈥 alteraciones cognitivas, pierdan el contacto con la realidad; lo peor de todo es que, adem谩s, consideran que las herramientas que utilizamos las personas normales para conocer la realidad son absolutamente innecesarias. Por eso, por muchos datos que se les presente seguir谩n obcecados en su realidad esquizoide. Por eso parece que la pol铆tica que se hace hoy en d铆a 鈹principalmente a golpe de tuit鈹 parece que argumentar no sirve para nada. Y es que es muy dif铆cil razonar con quienes padecen esa minusval铆a cognitiva y no son conscientes de que la padecen.

Te pongo un ejemplo. Recuerdo el otro d铆a en no s茅 qu茅 programa de televisi贸n que al Abascal le presentaron datos oficiales sobre el insignificante n煤mero de denuncias falsas que hay en violencia de g茅nero y va y responde 芦es que nosotros manejamos otros datos禄. Y se queda tan tranquilo. Es el mejor ejemplo de esta alteraci贸n cognitiva y da origen al discurso del odio. Tambi茅n te podr铆a poner ejemplos de muchos profesionales de la informaci贸n con estas鈥 deficiencias. Porque es que cuando hay esa incapacidad para razonar con el otro porque le niegas la existencia, pues el odio es la 煤nica v铆a en la que la gente cree encontrar un sentido a su vida.

鈹 A pesar de la cantidad de cr铆ticas y reproches que adquieren ciertos discursos de algunos pol铆ticos, lo que llega a convertirlos incluso en contenido viral, 驴cree que realmente la sociedad sabe lo que es el discurso del odio y c贸mo identificarlo?

Muy buena pregunta. Creo que s铆鈥 o, mejor dicho, quiero pensar que s铆. La ciudadan铆a en general reflexiona bastante a la hora de votar. Los estudios socio-pol铆ticos as铆 lo demuestran al menos.
Lo que ocurre es que la ciudadan铆a est谩 muy cansada y hastiada, y parece que la resignaci贸n 鈥搎ue no pesimismo鈥攃ubre al mundo de las posibilidades. En cierto modo, f铆jate por ejemplo e qu茅 manera ha enterrado Unidos Podemos todo el capital pol铆tico con el que contaba. Simplemente ha tirado por la borda la ilusi贸n de millones de personas. Y eso facilita que la gente se agarre a un clavo ardiendo, si ese clavo les promete 芦patria, justicia y pan禄. Lo hemos visto, por ejemplo, en Andaluc铆a, donde a pesar de barbaridades que dijeron durante la campa帽a, tienen un papel clave en el desarrollo ideol贸gico del gobierno.

Pero en este punto y para evitar caer en una tertulianada cualquiera, creo que lo mejor es recordar de nuevo a Dinouart: 芦S贸lo se debe dejar de callar cuando se tiene algo que decir m谩s valioso que el silencio禄. As铆 que me temo que, llegados aqu铆, no tengo nada m谩s valioso que a帽adir.


Mi茅rcoles, 7 de marzo de 2018